En medicina veterinaria, en muchas ocasiones resulta necesario realizar una transfusión. La pérdida de sangre completa o componentes sanguíneos puede ser reemplazada con hemoderivados o mediante la utilización de fluidos sintéticos. A continuación vamos a tratar los siguientes temas:

  • Hemoderivados; ¿en qué ocasiones debo transfundir? ¿Qué y cómo debo transfundir?
  • Material necesario para ello.
  • Monitorización en las transfusiones.
  • Reacciones adversas.
  • Pruebas cruzadas y grupos sanguíneos.

 HEMODERIVADOS

Los distintos productos sanguíneos que hay son: la sangre completa (SC), el concentrado de eritrocitos (CE), el plasma fresco congelado (PFC), el plasma congelado (PC) y la albúmina (AH). 

  • Sangre completa:

Su uso está indicado en hemorragias, anemias e hipoproteinemia simultáneas. La trombocitopenia no es una indicación para la transfusión de sangre completa, excepto en el caso de animales de muy pequeño tamaño dado que son necesarias cantidades de 10ml/kg para incrementar el recuento de plaquetas en 10.000plaq/yL.

2ml/kg de sangre completa debería incrementar el hematocrito un 1% aproximadamente, por lo que se puede calcular cuánta sangre requiere un paciente para conseguir un determinado hematocrito.

HEMODERIVADOS

Los distintos productos sanguíneos que hay son: la sangre completa (SC), el concentrado de eritrocitos (CE), el plasma fresco congelado (PFC), el plasma congelado (PC) y la albúmina (AH).

  • Sangre completa:

Su uso está indicado en hemorragias, anemias e hipoproteinemia simultáneas. La trombocitopenia no es una indicación para la transfusión de sangre completa, excepto en el caso de animales de muy pequeño tamaño dado que son necesarias cantidades de 10ml/kg para incrementar el recuento de plaquetas en 10.000plaq/yL.

2ml/kg de sangre completa debería incrementar el hematocrito un 1% aproximadamente, por lo que se puede calcular cuánta sangre requiere un paciente para conseguir un determinado hematocrito.

Durante los primeros 30 minutos, la transfusión debe administrarse a una velocidad de 0,25ml/kg/h e incrementando la velocidad hasta 5-10 ml/kg/h si está tolerando bien la transfusión. El resto de sangre se le debe administrar a lo largo de las próximas 2-4 horas. El paciente debe estar en todo momento monitorizado.

 

 

 

  • Concentrado de eritrocitos:

Contiene solo eritrocitos y su uso está indicado en anemias agudas y crónicas. Tiene un hematocrito de aproximadamente 60-80%.

En el caso de una anemia aguda, el umbral de transfusión es de aproximadamente el 20% mientras que en el caso de las anemias crónicas es del 10-12%.

Al transfundir 1ml de CE por kilo de peso incrementará un 1% el hematocrito.

  • Objetivo perros: 25-30% HTC (VT: %HTC que queremos aumentar x 1.5 x peso).
  • Objetivo gatos: 20-25% HTC (VT: %HTC que queremos aumentar x 2 x peso).

Durante los primeros 30 minutos la velocidad de transfusión será de 0,25ml/kg/h, incrementándose y administrando el resto de concentrado durante las siguientes 2-4 horas.

  • Perros 5-10ml/kg/h en 1-2h.
  • Gatos 3-5ml/kg/h en 2-3h.

El paciente debe estar en todo momento monitorizado.

  • Plasma fresco congelado:

Si al extraer el plasma lo congelamos en las primeras 6-8 horas desde la extracción, todos los factores de coagulación permanecen en el plasma y se denomina PFC. Éste tiene una durabilidad de 1 año conservándose a -18ºC, pasando a llamarse plasma congelado (PC), ya que no todos los factores de coagulación están presentes tras una congelación prolongada.

El PFC contiene albúmina, factores de coagulación, antitrombina, antiproteasas y globulinas. Su uso está indicado cuando hay problemas en la coagulación de un animal; hemofilia, intoxicación por raticidas, CID…

La hipoalbuminemia es una indicación relativa para la transfusión con PFC, se necesita mucha cantidad y tiene por lo tanto un coste muy elevado.

Antes de su utilización, descongelar al baño maría sin superar los 37ºC.

Velocidad de transfusión: 0.25ml/kg/h los primeros 15-30 minutos, después aumentar a 5-10ml/kg/h durante 2-4h. 

  • Plasma congelado:

No contiene todos los factores de coagulación ya sea por congelarlo tardíamente o por conservación prolongada. 

  • Concentrado de plaquetas:

Es difícil de obtener y de almacenar, por lo que su uso es excepcional y su disponibilidad muy limitada. Su uso está indicado en trombocitopenia.

  • Albúmina:

Las indicaciones para el uso de albúmina humana (AH) son la hipoalbuminemia por insuficiente síntesis o problemas en la cicatrización de heridas. También es usada como coloide en pacientes hipovolémicos. Debido a que es de origen humano, puede dar lugar a reacciones anafilácticas.

Suele utilizarse con velocidades de 0.1-1.7 ml/kg/h aunque también puede aplicarse en bolos de hasta 2-5 ml/kg en los pacientes hipovolémicos para incrementar la presión oncótica. En general suele utilizarse en infusión continua de manera lenta inicialmente (0.25ml/kg/h) por si tuviese lugar alguna reacción.

 

 

CÓMO APLICAR HEMODERIVADOS

La administración de los hemoderivados, ha de hacerse con un gotero específico que contiene un filtro.

Debe administrarse a través de un catéter colocado específicamente para ello y así no interferir con la fluidoterapia o la vía de administración de otros fármacos.

Su administración debe comenzar lentamente e ir aumentando velocidad a la media hora según tolerancia.

Hay que monitorizar continuamente la frecuencia respiratoria, la frecuencia cardíaca, las presiones y la temperatura.

 

MONITORIZACIÓN

Al iniciar la transfusión el animal debe estar continuamente monitorizado para detectar precozmente posibles signos de reacciones. Los parámetros a monitorizar son:

  • Frecuencia cardíaca.
  • Frecuencia respiratoria.
  • Presiones arteriales.
  • Mucosas (color y tiempo de relleno capilar).

Durante los primeros 15 minutos debe realizarse cada 5 minutos.

La siguiente media hora pasa a realizarse cada 15 minutos, y de ahí en adelante cada 30 minutos hasta terminar la transfusión. 

REACCIONES TRANSFUSIONALES

Las reacciones se clasifican en inmunomediadas y no-inmunomediadas. 

  • Reacciones inmunomediadas:

Son reacciones hemolíticas y pueden ser agudas o retardadas. 

  • Las agudas son las más peligrosas, son provocadas por reacciones de hipersensibilidad de tipo I o tipo II.

Las de tipo I pueden ocasionar signos de shock anafiláctico mientras que las de tipo II suelen cursar con hemólisis intravascular aguda. Los signos suelen aparecer 1-2 horas tras el inicio de la transfusión, con temblores, taquicardia, taquipnea, hipertermia, vómitos urticaria y hemoglobinemia/hemoglobinuria. En casos extremos puede desencadenarse un CID, un fallo renal agudo o una parada cardiorrespiratoria.

Lo primero que hay que hacer es detener la transfusión, iniciar fluidoterapia con cristaloides isotónicos y administrar corticosteroides de acción rápida vía IV y antihistamínicos. En casos de shock anafiláctico puede necesitarse la administración de epinefrina. 

  • Las retardadas son menos graves y más frecuentes. Suceden entre el 3-15 día post transfusión y suelen cursar con un descenso del hematocrito. Pueden presentar fiebre y anorexia. 
  • Reacciones no-inmunomediadas:

Suelen producirse como consecuencia de alteraciones de los productos sanguíneos durante su obtención o almacenaje, o también por una administración de velocidades/volúmenes excesivos.

Se trata disminuyendo la velocidad de la transfusión o deteniéndola.

La sangre transfundida puede contaminarse con microorganismos y el tratamiento consistirá en el uso de antibióticos.

PRUEBAS CRUZADAS Y GRUPOS SANGUÍNEOS

 

Para realizar una transfusión de eritrocitos, debería realizarse siempre una prueba cruzada. En ésta se detecta la presencia de anticuerpos contra algún componente de la sangre del donante, por lo que donante y receptor no serían compatibles. Debe ser obligatoria la realización de dicha prueba al menos en perros que ya hayan recibido una transfusión sanguínea y en hembras gestantes.

Si no fuese posible realizar las pruebas cruzadas, debería determinarse el grupo sanguíneo mediante los test comerciales.

 

PRUEBAS CRUZADAS:

Hay que realizar una prueba de reacción cruzada mayor (indica que el receptor posee anticuerpos frente a los antígenos eritrocitarios del donante), poniendo en contacto plasma del receptor con GR del donante.

También hay que realizar una prueba de reacción cruzada menos (indica si el plasma del donante contiene anticuerpos frente a los antígenos de los eritrocitos del receptor.

Por último, también debe realizarse una prueba de reacción control en la que se mezclan eritrocitos y plasma del receptor.

Si se produce hemólisis y/o aglutinación en la reacción cruzada mayor, no se podrá realizar la transfusión (el receptor tiene anticuerpos contra los eritrocitos del donante).

Si se produce en la reacción cruzada menor, podrá realizarse pero vigilando constantemente al paciente.

GRUPOS SANGUÍNEOS: 

  • Perros:

En la especie canina existen 8 grupos sanguíneos: DEA-1.1, DEA-1.2, DEA-3, DEA-4, DEA-5, DEA-6, DEA-7, DEA-8.

El que provoca mayor riesgo de reacciones adversas es el DEA-1.1. Por lo que el donante ideal será un perro negativo al antígeno DEA-1.1.

En perros no existen niveles significativos de aloanticuerpos preformados contra otros grupos sanguíneos a no ser que hayan recibido una transfusión previa y haya desarrollado anticuerpos contra el grupo sanguíneo del donante.

  • Gatos:

Existen tres grupos sanguíneos principales: A, B y AB.

El grupo A es el más frecuente y el AB el menos frecuente.

En gatos sí que existen aloanticuerpos naturales contra otros grupos sanguíneos, incluso sin haber recibido una transfusión sanguínea. Por lo que en gatos siempre es necesario comprobar si el receptor y el donante tienen grupos compatibles.

Hospital Veterinario Tres Cantos

En Hospital Veterinario Tres Cantos contamos con servicio de banco de sangre y especialistas en distintas áreas de la Medicina Veterinaria.