El parvovirus canino o parvovirosis es una enfermedad infecciosa, de tipo vírica, grave y potencialmente letal que afecta principalmente a cachorros de perro no vacunados, aunque existen infecciones en perros jóvenes y adultos vacunados frente a esta enfermedad.

Razas más afectadas por el parvovirus canino

Algunas razas de perro, como el Rottwailer, cocker inglés y dóberman, tienen mayor dificultad a la hora de generar anticuerpo frente a esta enfermedad.

Es importante saber también que esta enfermedad puede afectar a gatos aunque en este post nos centraremos en la presentación en perros.

¿Cómo se contagia la parvovirosis?

 Esta enfermedad se contagia por vía oral/nasal de un perro infectado a otro sano a través de las heces y por vía transplacentaria, es decir, una hembra gestante infectada podrá trasmitirlo a los cachorros durante la gestación.

El virus del parvovirus también puede ser contagiado a través de fómites que hayan estado en contacto con heces infectadas.

Este virus está considerado altamente contagioso y tiene un periodo de incubación de entre 5-10 días.

El virus entra por vía oro-nasal llegando a las tonsilas y tejido linfático donde se replica rápidamente. Se distribuye por vía sanguínea llegando a afectar las placas de Peyer en el intestino provocando enteritis, otros órganos diana son el pulmón, medula y el corazón pudiendo llegar a provocar alteraciones cardiacas y trastornos inmunitarios.

¿Qué síntomas produce?

 Por lo general atacará primeramente al tejido linfático y al tejido intestinal provocan los siguientes síntomas:

  • Diarrea
  • Vómitos
  • Fiebre
  • Falta de apetito y decaimiento
  • Perdida de peso
  • Dolor abdominal
  • Apatía
  • Deshidratación más o menos graves en función de las perdidas del paciente.
  • Muerte del paciente en casos graves

Las lesiones provocadas en las células del epitelio intestinal favorecen que las bacterias de la flora intestinal normal puedan derivar al torrente sanguíneo pudiendo llegar a provocar una infección generalizada, derivando en un shock séptico o endotoxemico que puede desencadenar una coagulación intravulcar diseminada (CID).

Diagnóstico del parvovirus

 El diagnóstico de la parvovirosis se realiza a través de:

 La sintomatología presentada por el paciente

  • La realización de analíticas sanguíneas en las que encontraremos predominantemente disminución del recuento de glóbulos blancos (leucopenias)
  • Detección de antígeno en heces del paciente (esta prueba puede dar falsos negativos si se realiza en los primeros días tras la infección, momento en el cual todavía no hay excreción en heces)
  • PCR

 

¿Cómo se trata el parvovirus?

El estado inmunitario del paciente (número de vacunas administradas y la cantidad de virus a la que haya estado expuesto, así como la raza) harán que los síntomas sean más o menos graves y que respondan de forma más o menos exitosa al tratamiento.

 La terapia consistirá en: 

  • Fluidoterapia intravenosa
  • Tratamiento de soporte según los síntomas del paciente (antieméticos, antitérmicos, antibioterapia…)
  • Soporte nutricional (sonda de alimentación, alimentación parenteral)
  • En casos graves, transfusiones de hemoderivados.
  • Control de la motilidad digestiva
  • Control del reflujo gástrico
  • Revisiones analíticas y ecográficas por posibles complicaciones

El tratamiento va encarado a paliar las consecuencias que este virus produce, ya que no existe ninguna terapia que combata el virus directamente.

¿Se puede prevenir el parvovirus?

La mejor manera de prevenir el parvovirus es realizar una correcta vacunación en nuestros cachorros, así como, evitar la exposición de los cachorros que no estén completamente vacunados a heces de otros animales potencialmente contagiosos.

Este virus no es una zoonosis, es decir, NO puede ser contagiado a los seres humanos.