Muchos de vosotros, nada más ver entrar por la puerta un gato, resopláis y ya sabéis que va a ser una consulta difícil. Los gatos son completamente opuestos a los perros en lo que se refiere a naturaleza, carácter, necesidades e, incluso, la forma de comunicarse y todo esto es clave a la hora de que la consulta de los felinos vaya fluida y bien.

En este artículo, desde Hospital Veterinario Tres Cantos os queremos contar los aspectos fundamentales para el manejo adecuado de felinos en la clínica veterinaria con el fin de contribuir a reducir los niveles de estrés de los mismos y lograr así brindarles una atención veterinaria más efectiva.

Los felinos son animales de costumbres y toleran mal todos los cambios, sacarlos de casa ya supone un estrés, ya que van a un sitio nuevo, olores nuevos y extraños, van a ser invadidos y manipulados por lo que, de por sí, todo ello va a contribuir a que no sean del todo colaboradores en consulta. Además, tienen un lenguaje que muchas veces no entendemos o malinterpretamos y que es clave para adelantarnos y prever la situación.

La clave de un buen manejo es que todo este proceso sea lo más respetuoso posible y lo menos invasivo que podamos. Y, nosotros como ATV’s, tenemos la clave para minimizar al máximo todos aquellos factores que puedan llegar a empeorar este estrés que el gato trae de por sí.

Preparar el espacio para la visita del felino

Antes incluso de que el gato entre por la puerta ya podemos empezar a actuar. Una consulta adecuada, una preparación previa y una correcta comunicación puede marcar la diferencia. Para ello, todos los espacios que vayan a ocupar los gatos deben reunir las siguientes características:

  • Separación: No podemos olvidar que, en la naturaleza, los gatos son presa de perros y otros animales, por lo que olerles, oírlos o verlos, les va a estresar enormemente incluso aunque estén habituados a ellos, además son seres territoriales que no conviven con más gatos fuera de su núcleo familiar. Debemos contar con una separación ya sea física o temporal tanto de la sala de espera como de las consultas y que estén correctamente aisladas tanto visual como acústicamente.

 

  • Olores: Los gatos son animales que se guían casi exclusivamente por el olfato y continuamente etiquetan su entorno con un montón de información que segregan por múltiples glándulas a lo largo de su cuerpo. Todo ello es lo que utilizan para saber si un ambiente es agradable y hostil para ellos. Es por ello que tenemos que adelantarnos a ellos y usar esa información en su beneficio:
    • Debemos asegurarnos de borrar todo rastro de olor que pacientes anteriores, involuntariamente, han dejado en nuestra consulta en forma de señales de alarma y, para ello, tenemos que utilizar detergentes enzimáticos adecuados, como el oxígeno activo. También asegurarnos de que no hayan pasado perros por la consulta.
    • Usar olores agradables y conocidos como hormonas análogas de apaciguamiento en la consulta, ya sea en forma de difusor o de spray antes y durante todo el manejo.
    • Evitar el uso de olores agresivos que pueden agobiar al animal como la lejía, el amoniaco, ambientadores fuertes, etc.

 

  • Equipamiento adecuado y accesible: Tanto la sala de espera como la consulta debe estar adecuada al paso de un felino como, por ejemplo, estanterías en la sala de espera que hagan que los gatos no tengan que esperar en el suelo, lo que los hace sentir vulnerables.

Por otro lado, una consulta equipada y protegida para que no haya huecos donde los gatos puedan pasear sin atrincherarse y causar una situación comprometida hace que se sientan mucho más seguros. Además, de que podemos tener todo al alcance de la mano para que la consulta sea lo más rápida y ágil y, por tanto, menos estresante.

Actuación de los ATVs en el manejo de gatos

Como hemos dicho, nosotros somos clave a la hora de disminuir el estrés de los pacientes porque normalmente somos los primeros que establecemos contacto con el propietario y podemos empezar a actuar desde la primera llamada.

  • Previsión: Un componente importante es la previsión y esto puede ir desde agendar citas con una separación horaria entre perros y gatos, lo que nos ayuda en clínicas donde no tenemos medios para separarles físicamente. Hasta tener todo lo necesario preparado en consulta porque ya sabemos a lo que viene el animal y podemos hacer todo mucho más rápido.

Es por ello, que en la llamada debemos hacerle preguntas clave al propietario, sobre todo si es primera consulta, acerca del carácter, experiencias anteriores en el veterinario, el motivo de consulta, patologías previas, etc. Y dejarlas correctamente registradas en su ficha para que cualquier compañero pueda acceder. También, podemos darle algunos consejos de como traerlo como, por ejemplo, como meterlo en el transportín y que este venga correctamente tapado y aislado del exterior.

  • Preparación: Debemos limpiar correctamente la sala de espera y la consulta entre animal y animal y dejar todo listo para que no haya ruidos ni esperas innecesarias. De esa forma, eliminamos tanto olores negativos, como ruidos como puertas abriéndose y cerrándose, carreras, ruido de abrir el material o ponerlo sobre la mesa, etc.
  • Nuestro trato: Desde el momento que entra por la puerta, debemos conducir al animal a la sala que tenemos acondicionada para ellos. Esto incluye, por ejemplo, abrir la ficha en consulta o con el propietario sin el gato en la recepción para que no haya estímulos innecesarios.

Manejo en consulta

Es importante echarle un primer vistazo al animal para ver si ya de por sí está muy estresado o si, por el contrario, se muestra neutro o amigable para poder preparar con antelación el manejo que vamos a hacer en consulta. Además, esto hará que el propietario se relaje y, más aún, si vamos explicándole el protocolo que vamos a seguir para que el gato esté relajado, pues seguramente él ya venga preocupado por experiencias negativas previas.

Una vez en consulta, podemos ir abriendo el transportín del gato mientras que el veterinario habla con el dueño e ir observando como se porta. Es importante intentar mantener el ruido de la conversación bajo y que no se hagan movimientos bruscos que puedan alertar al animal.

Durante la exploración, debemos mantener al animal de espaldas a nosotros, no mantener contacto visual innecesario e intentar inmovilizarlo con los menos medios posibles según el gato lo permita, facilitando el trabajo al veterinario. Es muy recomendable que todo procedimiento con gatos se haga en parejas para un mejor manejo.

Como último consejo, si tienes miedo o desconfías de los gatos y hay compañeros a los que si se les da mejor, es mucho más recomendable relegar el trabajo a ellos porque todo fluirá mucho mejor y nos ahorraremos a todos malas experiencias.

Centro veterinario de referencia para tus pacientes

Hospital Veterinario Tres Cantos es un centro veterinario de referencia en Madrid que cuenta con instalaciones y personal especializado en distintas áreas de la práctica veterinaria para brindar una atención de la máxima calidad, incluyendo especialización en medicina felina e instalaciones específicas para gatos con separación y ambiente diseñado para reducir al máximo el estrés del felino.

Si necesitas los servicios de nuestro hospital de referencia, no dudes en contactar con nosotros.